Fraude
Comparto esta reseña para que otras personas puedan decidir con más información.
Varias personas de la misma asociación compramos el aparato de BioW al mismo tiempo y lo recibimos simultáneamente. Tras su uso, más de una persona presentó efectos adversos. En mi caso concreto, el impacto fue un empeoramiento claro de la salud durante dos semanas completas, y en la tercera semana sigo con síntomas, pese a haber retirado el dispositivo.
El coste físico ha sido real y no compensado por ningún beneficio, algo especialmente grave tratándose de un producto dirigido a personas con problemas de salud.
Con perspectiva, identifico varias señales de alarma:
• Que los efectos adversos se hayan producido en varias personas del mismo grupo.
• Un discurso comercial apoyado en el prestigio de terceros, sin evidencia independiente sólida.
• La venta canalizada a través de asociaciones, donde hay personas con dolor crónico, cansancio extremo y pocas alternativas.
• La existencia de incentivos por recomendación, que invalida los testimonios como prueba objetiva.
• El reconocimiento de que el dispositivo emite ozono, minimizando el riesgo por estar “dentro de lo legal”.
Tras la compra encontramos un artículo de El País, que cuestiona la falta de evidencia de beneficio de este tipo de aparatos. Nos sorprendió no haberlo encontrado antes, pese a haber investigado previamente, y comprobar cómo queda eclipsado por el posicionamiento del contenido promocional de la empresa.
A todo lo anterior se suma que, tras devolver el dispositivo, no he recibido aún la devolución del importe, pese a tratarse de una cantidad elevada. La gestión ha sido opaca y frustrante, con el problema pasando de un departamento a otro sin resolución.
No recomendaría este producto. Mi objetivo es evitar que otras personas pasen por lo mismo, tanto a nivel de salud como económico.
23 de janeiro de 2026
Opinião espontânea