Experiencia real en Vetformación: Carencias prácticas graves a pesar de un expediente de 8,83
Realicé el curso de ATV en este centro atraído por la publicidad de sus "Premios de Excelencia Educativa" y las reseñas impecables que muestran en sus propios canales. Tras finalizar mis estudios, mi experiencia en el mercado laboral real ha sido sumamente frustrante: he sido despedido de mi primer empleo de forma fulminante porque el hospital veterinario consideró que carecía de las competencias operativas mínimas exigidas para el puesto.
Quiero recalcar que finalicé la formación con una calificación final de 8,83, lo que demuestra mi total implicación, esfuerzo y el correcto aprovechamiento de la parte teórica. Por tanto, mi despido no se ha debido a una falta de interés o actitud, sino a las graves deficiencias del sistema de prácticas de la academia:
• Desatención y abandono al alumno: A lo largo del periodo de formación práctica, la tónica generalizada era que "molestábamos" en el centro de trabajo. Se nos ignoraba de forma sistemática y no existía una tutorización real ni un seguimiento de nuestro aprendizaje.
• Tareas repetitivas en lugar de formación clínica: Las prácticas se limitaron a mirar de forma pasiva cómo trabajaban los profesionales y a realizar tareas de limpieza y mantenimiento de instalaciones ("limpiar cacas"). En cuanto a la asistencia en quirófano, mi participación fue residual y se limitó a veces contadas.
• Prohibición de áreas clave: Se nos prohibió de forma fulminante interactuar con el área de recepción, impidiéndonos aprender el manejo del software de gestión veterinaria, el triaje telefónico o la atención al cliente, competencias básicas exigidas en cualquier puesto de trabajo.
• Falta de competencias técnicas críticas: Como consecuencia de todo lo anterior, salí al mercado laboral sin saber realizar tareas esenciales del día a día de un ATV como extraer sangre, canalizar vías o monitorizar anestesias. Mi primer empleador consideró intolerable que un titulado con buena nota no supiera ejecutar estos procedimientos de forma autónoma.
Haber realizado este desembolso económico, haber obtenido un 8,83 y terminar despedido por la falta de preparación práctica de la propia escuela es una situación dolorosa. Las reseñas excelentes que la academia gestiona y filtra en su propia web distan muchísimo de la desprotección con la que los alumnos reales salimos al mundo laboral. Recomiendo encarecidamente buscar alternativas con un sistema de prácticas riguroso y realmente activo.
Tengo el título y certificado si es necesario para verificar la reseña.








